Las fichas de poker
Los ases, las espadas, los tréboles y los corazones son los elementos maś característicos del poker, seguidos quizás por otros elementos que se han convertido en elementos de culto para los jugadores de poker: hablamos, claro, de las fichas de poker. Las fichas de poker son muchas veces las protagonistas de las mesas, ya que dependiendo de la cantidad de fichas que tengas es el dinero que te llevarás a casa o el que has perdido en la mesa esta noche. Veamos qué tipos de fichas de poker existen y cómo pueden comprarse.
Comprar fichas de poker.
Las fichas de poker, como se comentó anteriormente, son un objeto de culto. Siempre hemos visto en las películas de espías o de acción, cómo el héroe termina apostando hasta el último centavo en fichas de poker para salvar el mundo, y así también quedarse con la chica más bella de la película. Sin irnos tan lejos, las fichas de poker son el objeto de deseo de la mesa y el objetivo de los tiburones es quitarle sus fichas a los pobres principiantes en el poker.
Ahora bien, puedes comprar fichas de poker en lugares especializados, en casas de apuestas, hasta en los mismos casinos. Hay personas que coleccionan fichas de poker y las valoran de acuerdo a en qué evento estuvieron presentes o en qué momento de la historia fueron creadas. Los precios rondan los 15 euros por un paquete de 300 fichas de plástico, pero puedes encontrarte con fichas de muy alta calidad que cuestan unos 100 euros por 100 fichas. Las mismas también pueden ser compradas de forma online, si sabes de alguna tienda especializada y con buena reputación.
Tipos de fichas de poker.
Las fichas de poker, además de sus colores, están formadas de tres grandes materiales, lo que las divide según su calidad. Están las fichas de poker de plástico, las fichas de poker de compuesto y las fichas de poker de cerámica, siendo estas últimas las que se consideran las “madres de las fichas” y son las que podemos encontrar en eventos como la WSOP o en los mejores casinos del mundo.
Las fichas de plástico, como imaginarás, son las más económicas. Nos permiten salir de un apuro y organizar algunas mesas de poker informales con amigos en nuestra caza. Estas fichas se consiguen por poco dinero, pero son de baja calidad y de bajo peso, lo que dificulta su apilado y su manejo.
Por otro lado, están las fichas de compuesto, que están a mitad de camino entre las fichas de poker de plástico y de cerámica. Estas fichas de compuesto son más pesadas y tienen inserciones de metal, lo que les da su sonido característico. Luego tenemos las fichas de poker de cerámica, pero eso ya es otra historia.